Lamine Ilusiona, Pero el Balón de Oro se Gana en 12 Meses, No en 90 Minuto

La ilusión que despierta Lamine Yamal es innegable: desborde, carácter y una madurez impropia de su edad. Pero el Balón de Oro no se gana en una noche mágica ni en un partido brillante. Se conquista jornada a jornada, durante un año entero, siendo el mejor cuando importa… y también cuando nadie mira. Lamine es presente ilusionante, pero aún no el rey de un año que ha tenido muchos protagonistas. El trono se merece con tiempo, no con prisa.