Dejad a Thiago Messi crecer no necesita ser el nuevo Lionel Messi
Últimamente no dejan de aparecer rumores sobre el futuro de Thiago Messi. Se habla de que el hijo mayor de Lionel Messi podría incorporarse a La Masía y regresar a Barcelona para seguir su formación futbolística.
Sinceramente, creo que la gente cada vez entiende menos la situación.
Estamos hablando de un chico de 14 años.
Es verdad que físicamente cada día parece más un hombre que un niño. Ha crecido muchísimo y muchos ya empiezan a compararlo con su padre. Pero la realidad es otra, sigue siendo un niño.
Y, afortunadamente, no tiene ninguna necesidad de marcharse ahora mismo a España, lejos de su madre, de su padre y de sus hermanos.
Puede seguir creciendo donde está, disfrutando del fútbol y aprendiendo sin la enorme presión que supone llevar el apellido Messi.
Muchos olvidan que cuando Lionel Messi llegó a Barcelona con 13 años, las circunstancias eran completamente diferentes.
Su familia tomó aquella decisión porque era la única oportunidad para que pudiera seguir un tratamiento médico y perseguir su sueño. El Barcelona apostó por él cuando nadie más lo hacía.
Hoy la realidad de Thiago no tiene nada que ver con aquella.
No necesita marcharse por obligación.
Puede esperar.
Y eso, en mi opinión, es una gran suerte.
Además, cuando Lionel Messi decida regresar a Barcelona, estoy convencida de que las puertas del club siempre estarán abiertas para su hijo.
No solo porque sea el hijo de Messi.
Sino porque Lionel Messi es la mayor leyenda de la historia del FC Barcelona.
Un futbolista que no solo se hizo grande en el club.
También hizo grande al propio Barcelona.
Fue el líder de la mejor etapa de la historia azulgrana, conquistó títulos, rompió récords y escribió su nombre con letras de oro no solo en el Camp Nou, sino en la historia del fútbol mundial.
Para muchos es el mejor jugador de todos los tiempos.
Como mínimo, está entre los dos o tres más grandes que ha dado este deporte.
Precisamente por preocupa todo lo que rodea a Thiago.
Parece que mucha gente ya espera que aparezca otro Messi.
Pero no.
Thiago Messi no es Lionel Messi.
Es Thiago.
Lleva el apellido de su padre, igual que lo llevan sus hermanos, sus primos o cualquier miembro de su familia.
Eso no significa que vaya a jugar igual.
Ni que tenga que hacerlo.
El talento no se hereda automáticamente.
Habrá que verlo crecer, aprender y equivocarse como cualquier otro niño.
Ojalá llegue a ser un gran futbolista.
Ojalá nos haga disfrutar durante muchos años.
Pero pretender que con 14 años ya tenga que cargar con el peso de compararse con el mejor jugador de la historia me parece tremendamente injusto.
Porque todos sabemos cómo funciona el fútbol.
Imaginemos que dentro de tres años llega al Barcelona.
Debuta con 17 años.
Si marca, es el gen Messi.
Si no juega bien en sus primeros partidos, empezarán las críticas.
Que si no está al nivel de su padre.
Que si no era para tanto.
Que si solo está ahí por su apellido.
Y eso sería profundamente injusto para un chico que todavía está creciendo.
El apellido Messi abre muchas puertas, es cierto.
Pero también pone una mochila enorme sobre los hombros de quien lo lleva.
Por eso, si me preguntan qué haría yo, lo tengo muy claro.
Dejad al chico crecer tranquilo.
Que juegue al fútbol porque le gusta.
Que disfrute de su infancia.
Que siga formándose sin la presión de convertirse en el nuevo Lionel Messi.
Y si algún día llega al Barcelona, que sea porque se lo ha ganado en el campo.
No porque sea hijo de quien es.
Ojalá algún día podamos volver a emocionarnos viendo a otro Messi vestir la camiseta azulgrana.
Pero si eso ocurre, no será porque se llame Messi.
Será porque Thiago habrá construido su propio camino.
Y ese será el mayor homenaje que podrá hacerle a su padre.
Porque el legado de Lionel Messi no necesita que nadie lo repita.
Ya es eterno.




