Hoy, 15 de agosto, vuelve LaLiga. Comienza una nueva temporada que nos acompañará hasta mayo de 2027 y, con ella, regresa todo lo que rodea al fútbol español: la rivalidad, las polémicas arbitrales, los fichajes, las discusiones y, por supuesto, el eterno Real Madrid-Barcelona.
Vuelve el fútbol.
Y aunque todavía queda toda una temporada por delante, hay algo que parece repetirse año tras año, cuando hablamos de quién puede ganar La Liga, casi siempre terminamos mirando hacia los mismos dos lugares.
Madrid o Barcelona. Barcelona o Madrid.
Esa es también una de las cosas que, personalmente, menos me gustan de nuestra competición. Tenemos grandes equipos, magníficos futbolistas y estadios espectaculares, pero cuando llega el momento de luchar por el campeonato, demasiadas veces parece un cara o cruz entre los dos gigantes.
De vez en cuando aparece el Atlético de Madrid para romper esa monotonía, pero no ocurre con suficiente frecuencia como para considerar que tenemos tres candidatos en igualdad de condiciones cada temporada.
¿Quién ganará esta Liga?
Sinceramente, no lo sé.
Pero si tuviera que apostar ahora mismo, me resulta difícil imaginar que el campeón no sea Real Madrid o Barcelona.
El Real Madrid tiene la obligación de volver a ganar
Creo que el Real Madrid comienza esta temporada con bastante presión.
En un club como el Madrid prácticamente siempre existe la obligación de ganar, pero después de una temporada en la que los títulos no llegaron, esa presión aumenta todavía más.
El Real Madrid puede fichar grandes jugadores y tener una plantilla extraordinaria, pero finalmente existe una norma no escrita en ese club, si no ganas, Fracaso.
Por eso creo que este año veremos a un Madrid con muchísima necesidad de demostrar.
Y el Barcelona cada vez parece más fuerte
Enfrente estará un Barcelona que, para mí, cada vez resulta más difícil de frenar.
El Barça ha conseguido construir una generación joven tremendamente interesante y continúa sacando futbolistas de una cantera que parece no terminarse nunca.
Quizá económicamente no pueda competir en determinadas operaciones con otros gigantes europeos, pero deportivamente ha encontrado una base que puede permitirle competir durante muchos años.
Y cuando un equipo joven empieza a ganar y adquirir confianza, puede convertirse en algo muy peligroso.
Por eso creo que el Barcelona volverá a estar ahí.
¿Y el Atlético?
Aquí aparece mi gran incógnita.
El Atlético de Madrid tiene plantilla y calidad suficiente para meterse en la pelea, pero necesita solucionar un problema que demasiadas veces le ha condenado
no puede tirar LaLiga en octubre o noviembre.
Si el Atlético consigue mantener la regularidad desde agosto hasta mayo, quizá podamos tener finalmente una Liga de tres.
Y eso sería buenísimo para la competición.
Porque personalmente me gustaría llegar a las últimas jornadas sin saber quién va a ser campeón. Me gustaría ver tres equipos separados por dos o tres puntos y que cualquier tropiezo pudiera cambiar completamente la clasificación.
Eso es lo que convierte una Liga en emocionante.
Hoy todos comienzan desde cero.
Quedan muchos partidos, lesiones, polémicas, sorpresas y momentos que ahora mismo nadie puede imaginar.
Mi sensación es que volveremos a terminar hablando de Madrid contra Barcelona.
Pero quizá esta temporada el Atlético consiga mantenerse en la pelea hasta el final y convertir ese tradicional cara o cruz en una batalla de tres.
Hoy vuelve LaLiga.
Y durante los próximos nueve meses el campo será quien decida quién tenía razón.




