Julián Álvarez vuelve a los entrenamientos, pero el culebrón con el Barcelona está lejos de terminar
Julián Álvarez ha vuelto a los entrenamientos con el Atlético de Madrid y podríamos pensar que, con esto, se termina uno de los grandes culebrones del verano. Pero, evidentemente, creo que esto está muy lejos de acabarse.
El Barcelona quiere a Julián y es completamente normal. Estamos hablando de un delantero de muchísimo nivel y de un futbolista que encajaría perfectamente en el proyecto azulgrana. Además, si realmente el jugador quiere marcharse al Barcelona, también puedo entenderlo, no todos los días un club como el Barça llama a tu puerta.
Ahora bien, una cosa es querer marcharse y otra muy diferente que el Atlético de Madrid tenga que facilitar su salida a cualquier precio.
Julián tiene contrato con el Atlético. Cuando llegó aceptó unas condiciones y una cláusula, y si otro equipo quiere llevárselo tendrá que sentarse a negociar y poner encima de la mesa una cantidad que satisfaga al club rojiblanco.
Porque el Atlético no tiene ninguna obligación de regalar a uno de sus jugadores más importantes.
Y voy más allá, personalmente considero que Julián Álvarez está un poco sobrevalorado. Esto no significa que piense que sea mal futbolista, porque evidentemente tiene una calidad enorme. Pero algunas veces se habla de él como si fuera un jugador absolutamente determinante cada fin de semana y, para mí, todavía no lo es.
Hay partidos en los que aparece y marca completamente la diferencia, pero también existen demasiados encuentros en los que pasa bastante desapercibido. Si juega diez partidos, quizá en cuatro te parece extraordinario, pero en los otros seis esperas bastante más de un futbolista de su categoría.
Por eso también creo que las cantidades que se manejan alrededor de su futuro deben analizarse con cierta perspectiva.
Ahora tendrá que volver al Metropolitano
Si finalmente comienza la temporada con el Atlético de Madrid, también tendrá que enfrentarse a otra realidad, la reacción de la afición rojiblanca.
Cuando un futbolista importante deja entrever públicamente que quiere marcharse a otro equipo, inevitablemente genera malestar entre algunos aficionados.
Y todavía más cuando el destino es el Barcelona.
No estamos hablando del máximo rival histórico del Atlético, pero sí de un rival directo en La Liga y en la lucha por los grandes títulos.
Es normal que una parte del Metropolitano pueda recibirlo con silbidos.
Ahora le corresponde demostrar profesionalidad.
Mientras Julián Álvarez tenga contrato con el Atlético de Madrid, debe entrenar, competir y defender esa camiseta como cualquier otro jugador de la plantilla. Y creo que lo hará porque, independientemente de todo lo que se está hablando sobre su futuro, sigue siendo un profesional.
¿Quiere el Barcelona a Julián? Perfecto. Pero que pague
Para mí, el asunto se resume de una manera bastante sencilla.
¿El Barcelona quiere a Julián Álvarez?
Perfecto.
¿Julián quiere jugar en el Barcelona?
También es totalmente legítimo.
Pero existe una tercera parte que algunas veces parece olvidarse: el Atlético de Madrid.
El jugador tiene contrato y el Atlético tiene todo el derecho del mundo a defender sus intereses.
Si el Barcelona considera que Julián es el delantero que necesita para los próximos años, tendrá que negociar y realizar una oferta suficientemente importante para convencer al Atlético.
Porque querer a un jugador es muy fácil.
Convencer al club propietario de sus derechos es otra historia.
Julián puede querer marcharse, el Barcelona puede querer ficharlo y el Atlético puede negarse a venderlo. Las tres posiciones son perfectamente compatibles.
Y si finalmente el Barça quiere llevárselo de verdad, para mí está claro:
que pague.
Porque el Atlético puede negociar, pero lo que no tiene ninguna obligación de hacer es reforzar a un rival directo regalándole a una de sus estrellas.





