Real Oviedo 0 – 3 Real Madrid contundencia blanca, sin “peros”
Ayer, el Real Madrid se enfrentó al Real Oviedo en la segunda jornada de La Liga y cumplió exactamente con lo que se esperaba de un equipo de su calibre victoria contundente por 0-3, sin dejar espacio a las dudas ni a la sorpresa.
A priori, este era un partido que el conjunto blanco no debía complicarse, y así fue. Sin sufrimiento, sin polémicas reales, y con una actuación sólida, seria y eficaz.
Sin embargo, una vez más, algunos sectores del aficionado al fútbol especialmente en redes sociales no han tardado en recurrir a la vieja narrativa del “robo” o de la “ayuda arbitral al Real Madrid”.
Y aunque todos tienen derecho a opinar, es absurdo intentar tapar con fanatismo lo que fue una victoria limpia y clara.
El Real Madrid ganó como debía ganar. Y lo hizo frente a un equipo como el Real Oviedo, que venía con ilusión, pero que fue claramente superado. No hay robo. No hay escándalo.
Hay fútbol. Hay jerarquía. Hay efectividad.
Uno de los grandes protagonistas del partido fue Kylian Mbappé, quien anotó dos goles y dejó claro por qué es uno de los mejores jugadores del mundo.
Después Vinicius Jr., marcó el tercero.
El conjunto blanco fue práctico. Supo cuándo atacar, cuándo controlar, y sobre todo, cuándo cerrar el partido con autoridad.
Lo interesante de esta jornada es que los tres grandes del fútbol español se enfrentaron a equipos recién ascendidos de Segunda División.
Y ahí las comparaciones se vuelven inevitables:
- FC Barcelona se enfrentó al Levante (1º en Segunda la temporada pasada con 79 puntos). Ganó, sí, pero con dificultades, remontando en el último tramo y dejando dudas defensivas.
- Atlético de Madrid jugó contra el Elche (2º con 77 puntos en Segunda). Resultado empate y muchas dudas en el juego, con un equipo que sigue sin encontrar su forma.
- Real Madrid enfrentó al Oviedo (3º con 75 puntos). ¿Resultado? Victoria clara, sin sufrimientos y con sensación de control total.
Desde la objetividad, y aunque yo soy del Atlético de Madrid, el Real Madrid fue el equipo que mejor respondió esta jornada ante un rival con nivel competitivo. Ni polémicas, ni ayudas, ni arbitrajes dudosos. Simplemente, hizo lo que debía hacer ganar con contundencia.
Resulta surrealista que aún haya quien insista en desacreditar una victoria tan limpia.
Lo cierto es que hay quienes no ven fútbol, sino sólo el escudo de su equipo, y desde ahí critican todo lo que no les favorece.
El fanatismo a veces ciega tanto, que incluso una goleada se intenta disfrazar de polémica.
Y si me tuviera que quedar con un solo partido esta jornada, sería sin duda el Levante vs Barcelona.
Fue un encuentro de ida y vuelta, con goles, remontadas, tensión hasta el último minuto… un partido que te mantiene pegado al asiento.
Sí, el Barça sufrió, pero también lo supo remontar, y eso tiene mucho mérito.
En contraste, el Atlético me aburrió. No por falta de cariño a mis colores, sino porque no hubo chispa, ni emoción, ni sensación de dominio. Y eso preocupa.
Y el Real Madrid no dio opción al rival.
Esta jornada ha sido una lección clara el que juega bien, no necesita excusas.
El Real Madrid jugó bien, ganó con autoridad, y no dejó espacio a “peros”.
El Barcelona ganó sufriendo, pero lo hizo con coraje.
El Atleti… sigue en construcción.





