El Madrid vuelve a fallar en casa y deja muchas dudas antes de recibir al City
El Real Madrid volvió a tropezar en el momento menos oportuno. Esta vez, con una derrota por 0-2 ante el Celta en el Bernabéu, dejando escapar tres puntos y dejando una sensación preocupante, el equipo depende demasiado de que sus delanteros tengan una noche inspirada. Porque si no, pasa lo de ayer, se generan oportunidades, pero se desaprovechan, y los errores se pagan con goles en contra.
El partido fue una mezcla de impotencia ofensiva y fragilidad defensiva. El Madrid no jugó del todo mal, pero tampoco mostró el nivel de contundencia que se espera en casa. La defensa volvió a evidenciar carencias, desajustes, falta de concentración y muy poca agresividad en los duelos. Y si la delantera no concreta, el equipo se cae.
El arbitraje tampoco ayudó. Personalmente, no me gustó nada el papel del colegiado. Cortó el juego constantemente, y en cuanto un jugador caía, pitaba falta. La acción más desconcertante fue el codazo que recibió Bellingham. Le sacaron amarilla… a él, cuando fue claramente el golpeado. Situaciones así desconciertan y sacan del partido. No creo que el árbitro influyera mucho en el resultado, pero su actuación sí empeoró el desarrollo del juego.
Y ahora, lo que viene es todavía más exigente el Manchester City llega al Bernabéu. Un equipo en plena forma, muy diferente al del año pasado. Rápidos, sólidos y con una plantilla profunda, los ingleses han demostrado que están varios peldaños por encima del fútbol español. No solo por nombres, sino por intensidad, por ritmo, por convicción. La Champions parece tener este año un claro acento inglés, y si el Madrid no sube su nivel, lo va a pasar muy mal.
Mi impresión es clara si el Madrid no tiene un día perfecto, el City no solo puede empatar, sino ganar. Y si eso pasa, el proyecto actual quedará tocado. Me gusta Xabi Alonso como entrenador, y puede ser una apuesta muy interesante para el futuro, pero en el Real Madrid solo sirve una cosa, ganar, ganar y volver a ganar.
La realidad es que la Liga española está perdiendo peso en Europa. Madrid y Barcelona siguen siendo los que compiten por los títulos locales, pero fuera, la diferencia con la Premier League es cada vez más evidente. Equipos con menos nombre en Inglaterra compiten mejor, tienen más fondo de armario, más ritmo, más ideas. En cambio, en España parece que todo gira en torno a dos clubes, y el resto simplemente participa.
Y así, con más dudas que certezas, el Madrid llega al duelo importante en la temporada. La pregunta es si podrá dar ese golpe de autoridad que hace tiempo no vemos…





