¿Penaltis prohibidos para el Real Madrid?
Yo hay cosas que, de verdad, no entiendo. Uno puede ser antimadridista, del Barça, del Atleti o incluso del Alcoyano si quiere… pero criticar a un árbitro por acertar solo porque la jugada beneficia al Real Madrid ya roza lo ridículo. Parece que hemos llegado a un punto en el que si al Madrid le pitan algo a favor, automáticamente hay que poner la etiqueta de “polémica”. Y perdón, pero el reglamento no funciona según camisetas, funciona según jugadas. Aunque algunos lo ignoren.
Cuando vi la acción en directo, reconozco que pensé: “¡Bah, piscinazo de Mbappé, aquí el VAR entra y se cae la película!”. Pero luego llegan las repeticiones y, sorpresa, es penalti. Primero le barre, luego Mbappé le pisa accidental provocado por la barrida, y en definitiva, lo derriba. Vamos, que si eso no es penalti, apaga y vámonos. Pero claro, como la camiseta es blanca y no blaugrana, o rojiblanca, toca poner el grito en el cielo.
Y entonces abro la prensa y me encuentro titulares como “El Madrid gana con polémica”. ¿Polémica dónde? ¿En aplicar el reglamento tal cual está escrito? ¿O es que vamos a inventar una nueva norma? Algo así como: “Artículo 92 bis: si el equipo infractor juega contra el Real Madrid, no se pitarán penaltis. Para fomentar la igualdad, claro”. Pues oye, muy democrático todo.
El Madrid ganó con un gol de penalti, sí, ¿y qué? En el fútbol existen córners, faltas, fueras de juego… y sí, señoras y señores, también penaltis. No son un invento de Florentino Pérez ni una cláusula secreta del Bernabéu.
Luego está la famosa expulsión de Abel Bretones. Que si el codo, que si la carga… para mí, sinceramente, no era roja. Lo he visto repetido varias veces y parece más una carga fuerte que un codazo. Ahora bien, ¿cambió algo en el partido? Pues teniendo en cuenta que fue en el minuto 94:27 de un añadido de 5 minutos, lo único que hizo fue retrasar el pitido final unos segundos. Vamos, que poco o nada influyó en el resultado. Pero para mi Roja no era, era carga.
Pero claro, necesitábamos el combo perfecto: penalti a favor del Madrid + roja al rival = escándalo nacional. Ya lo veo venir, la próxima será que si el Madrid gana por 1–0 con gol en propia del rival, la polémica será que el árbitro no anuló el autogol por “exceso de desgracia”.
En fin, conclusión, el Madrid ganó, el árbitro acertó en la jugada clave, se equivocó en otra al final y… ya está. Pero qué aburrido sería reconocerlo, ¿verdad? Mucho mejor seguir con el relato de que en los partidos del Madrid los penaltis están prohibidos, salvo si son en contra, claro





