Real Madrid 2-1 Marsella victoria con polémica
El Real Madrid gano, frente al Marsella por 2-1, primer partido de Champions que, más allá del resultado, dejó sensaciones encontradas. Fue una noche de goles, polémicas arbitrales y actuaciones que generaron tanto ilusión como debate. Mbappé marcó los dos goles de penalti, pero el juego no convenció a todos. Y mucho menos a mí.
El francés Kylian Mbappé, protagonista absoluto, fue quien sostuvo el marcador con dos goles desde los once metros. El primero fue claro, tras una jugada individual de Rodrygo que terminó en una infracción indiscutible. El segundo, sin embargo, vino tras un penalti muy dudoso sobre Vinicius Jr., que para muchos yo incluido no debió haberse pitado.
La actuación de Mbappé fue correcta, sin brillar, pero resolutiva. Convertir dos penales es parte del trabajo del delantero.
Una de las acciones más polémicas del encuentro fue la expulsión de Dani Carvajal, tras una supuesta agresión sobre el portero del Marsella, Gerónimo Rulli. En tiempo real ya parecía exagerado. Y aún más escandaloso fue que, incluso revisándolo en el VAR, el árbitro decidiera mantener la roja.
Rulli, que hizo un verdadero «show de actuación», se tiró como si lo hubiesen derribado con violencia, cuando las repeticiones muestran que la agresión es inexistente. En todo caso, como mucho, era una amarilla roce leve, pero nunca una roja.
Este tipo de decisiones hacen que muchos yo entre ellos empecemos a cuestionar seriamente la utilidad del VAR. Porque si, con toda la tecnología, siguen tomándose decisiones tan erróneas, ¿para qué sirve realmente?
Otro punto alto fue la actuación de Rodrygo . El brasileño fue titular y provocó el penalti que abrió el marcador. Estuvo participativo, con movilidad y tomando buenas decisiones, algo que no siempre vimos la temporada pasada.
Si Rodrygo encuentra regularidad, puede ser una de las claves del ataque madridista esta temporada.
Uno de los grandes focos estuvo en Vinicius Jr., quien empezó el partido desde el banquillo, algo que no suele ser habitual. Cuando entró, generó peligro.
Muchos rumores indican que podría ser su última temporada en el Madrid. Aunque Vinicius es uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo, su futuro podría estar lejos del Bernabéu.
Y sinceramente, me dolería verlo partir. Porque más allá de polémicas o actitudes, Vinicius es fútbol en estado puro. Un jugador que rompe líneas, que crea algo de la nada. Pero el fútbol moderno se mueve por ciclos, y quizás el suyo esté cerca del final en la capital española.
El Real Madrid ganó, sí. Pero no convenció. El VAR volvió a fallar. Vinicius dejó más preguntas que respuestas. Lo mejor, quizás, fue ver a Rodrygo más conectado y a Mbappé resolutivo.
El problema no es ganar o perder. Es cómo se gana, y cómo se juega. Y este Madrid aún necesita encontrar una versión más sólida si quiere aspirar a todo esta temporada.





