Menos VAR, más criterio humano… ¿o más polémica?
La nueva cúpula arbitral ha anunciado que el VAR intervendrá menos. La idea, dicen, es clara, solo errores “evidentes” en goles, penaltis, expulsiones y casos de confusión de identidad. El resto, criterio humano. Y sobre el papel suena bien… pero en la práctica me parece otra pantomima del fútbol moderno.
Porque el problema no es la tecnología, el problema es quién la usa y cómo la interpreta. El VAR no falla por sí mismo; falla porque las personas que lo manejan toman decisiones contradictorias según el partido, el equipo implicado o el árbitro de turno. Nos han vendido que “menos VAR” es “más fútbol real”, cuando en realidad podría convertirse en más barra libre para el error humano. que ya con VAR habia jugadas que no entendías las decisiones del VAR
El aficionado ya está cansado. Un día el VAR entra a revisar un penalti por un roce mínimo y al siguiente, en un partido similar, ignora un codazo evidente. ¿Qué cambia? El árbitro que decide y la presión que siente. Y eso, lejos de dar transparencia, genera más sospechas.
Decir que el VAR solo intervendrá en errores claros es como decir que un médico solo usará una máquina de diagnóstico cuando esté casi seguro del problema… ¿entonces para qué la tienes? Si está, úsala bien. Si no, quítala. Pero no la conviertas en una herramienta caprichosa.
El fútbol necesita reglas claras, iguales para todos y aplicadas siempre de la misma forma. Lo demás son excusas para maquillar un sistema que ya ha perdido la confianza de gran parte de la afición. Y, mientras tanto, seguirán los debates eternos, las tertulias llenas de repeticiones y los programas analizando frame a frame.
Menos VAR, más criterio humano… pero, por favor, que el criterio sea el mismo para todos. Porque si no, el problema no es la tecnología, es el fútbol que hemos dejado que construyan.





