Real Sociedad 1-2 Real Madrid Triunfo con polémica en Anoeta y críticas al arbitraje
El Real Madrid consiguió una victoria trabajada y polémica (1-2) en su visita a Anoeta ante la Real Sociedad, en un partido marcado por la intensidad, los goles…
El equipo blanco se impuso gracias a los goles de Kylian Mbappé y el joven talento Arda Güler, mientras que la Real Sociedad se mantuvo con vida gracias a un gol de penalti de Mikel Oyarzabal.
Fue un encuentro vibrante, y momentos de buen fútbol por parte de ambos equipos.
Uno de los momentos clave del encuentro llegó con la expulsión de Dean Huijsen, por una falta como último defensor cuando Oyarzabal se dirigía con peligro al área.
Para muchos, incluida mi opinión personal, la roja es clara Huijsen interrumpe una ocasión manifiesta de gol y Courtois estaba mal posicionado, dudando entre salir y quedarse, dejando al delantero en ventaja total. La jugada no admite demasiadas interpretaciones. El reglamento es claro, último hombre, falta, roja.
La infracción dentro del área fue también bastante evidente. El penalti que permitió a Oyarzabal marcar fue una acción clara, con contacto dentro del área con la mano, y fue correctamente sancionado.
Criticar al árbitro por esto es innecesario. El colegiado actuó correctamente en esta jugada y fue coherente con el reglamento. No todo error arbitral debe traducirse en victimismo.
Según circula en medios, el Real Madrid estaría considerando denunciar ante la FIFA los arbitrajes sufridos recientemente. Si esta acción se basa en lo ocurrido en este partido, no solo es exagerada, sino que roza lo bochornoso.
Sí, el arbitraje en La Liga deja mucho que desear, y semana tras semana se comenten errores, a veces groseros. Pero en esta ocasión, el árbitro no fue el responsable de la expulsión ni del penalti.
Vivimos en una era donde la tecnología abunda, VAR, repeticiones, líneas automáticas, semiautomáticas, etc., y sin embargo, el reglamento sigue aplicándose con inconsistencia. No se trata de estar a favor o en contra de un equipo, sino de pedir criterio unificado y decisiones firmes.
Pero también es cierto que en La Liga se ha normalizado hablar del árbitro cada semana. No hay jornada sin polémica. ¿Es culpa de los árbitros? ¿De los clubes? ¿De la presión mediática? Seguramente un poco de todo.
El Real Madrid ganó bien. Jugó mejor en los momentos clave, y sus figuras marcaron la diferencia. La Real Sociedad compitió muy bien, presionó y generó peligro, pero no le alcanzó. El árbitro, hizo un buen arbitraje.
Lo que no puede pretender ningún equipo es que se les pite a favor. El arbitraje en España necesita reformas, sí, pero también hace falta autocrítica por parte de los clubes.





