Lamine Yamal se resiente de la pubalgia baja ante el Sevilla y con España tras la derrota frente al PSG
Malas noticias para el FC Barcelona y la Selección Española. Lamine Yamal, la joven perla culé que ha venido siendo protagonista, sufre una recaída de su pubalgia y no estará disponible ni para el próximo partido de Liga ante el Sevilla ni para la convocatoria de la Roja.
Tras la dolorosa derrota del Barça frente al PSG por 1-2, el foco estaba puesto en cómo respondería el equipo anímicamente. Pero ahora, a la preocupación deportiva se suma una importante baja médica, Lamine no podrá ayudar en la recuperación inmediata del conjunto azulgrana ni representar a España en el próximo parón internacional.
La pubalgia es una dolencia traicionera, que no solo exige tiempo, sino también prudencia. Lamine ya venía arrastrando molestias, y aunque el club había gestionado sus minutos con cierto cuidado, el esfuerzo y la intensidad de los partidos parecen haber pasado factura.
En el duelo ante el PSG, si bien mostró destellos de calidad, se le notó menos explosivo y más contenido. Hoy, los servicios médicos han confirmado que se resintió de esa vieja molestia que viene persiguiéndolo desde hace tiempo.
El cuerpo técnico ha decidido no arriesgar absolutamente nada. Ni con el Barça ni De la Fuente con España están dispuestos a forzar al jugador. A su corta edad, y con tanto por delante, lo más sensato es cuidarlo. No estará ante el Sevilla y tampoco será convocado por la Selección Española, pese a ser un habitual en las últimas listas.
El parón forzado puede ser clave para Lamine. En lugar de verlo como una pérdida, puede ser una oportunidad para recuperarse bien, mental y físicamente, tras semanas de presión, expectativas y minutos intensos.
Y es que, tras la eliminación de Champions, el entorno ha vuelto a poner la lupa sobre el joven jugador, criticando su falta de incidencia en los momentos clave. Pero, ¿cómo se le puede exigir ser el salvador cuando ni siquiera está al 100% físicamente?
El mensaje es claro hay que frenar el ritmo y proteger el talento. Lamine tiene todo para ser una estrella mundial, pero necesita tiempo, respaldo y sobre todo, salud. Forzarlo ahora sería arriesgar su futuro.









