No habrá partido en Miami una victoria para el aficionado local
Finalmente, se ha confirmado que el partido entre Villarreal y FC Barcelona no se jugará en Miami, y sin duda, esta es una gran noticia para el aficionado de a pie, el que asiste al estadio cada semana, el que paga su abono, y el que mantiene viva la esencia del fútbol.
Tras la pérdida de la Supercopa trasladada a Arabia Saudí por intereses económicos ahora se intentaba dar un paso más, llevar partidos de La Liga fuera de España. Aunque la decisión de no jugar en Miami es una victoria momentánea, no debemos bajar la guardia. Es muy probable que el intento se repita la próxima temporada. ¿La razón? Sencilla, el dinero mueve el mundo. Y cuando hay mucho dinero de por medio, se intentará una y otra vez.
Desde mi punto de vista, el planteamiento era un auténtico disparate por la neutralidad pero eso es lo de menos. Por lo que implica para los futbolistas que deben hacer viajes de más de 8 horas ida y vuelta en mitad de una temporada intensa, sino también para los aficionados. El presidente del Villarreal incluso llegó a decir que el club se haría cargo del viaje de los abonados, como si eso solucionara todo. Pero la realidad es muy distinta, muchos trabajan, tienen responsabilidades, y simplemente no pueden permitirse ese desplazamiento, por mucho que el billete sea gratis.
Además, todo esto empieza con un Villarreal vs Barcelona en Miami, pero… ¿dónde termina? ¿Con un Clásico fuera de España? ¿Con la Liga convertida en una competición nómada? Este tipo de decisiones atentan directamente contra el aficionado local, ese que lleva años sosteniendo al club, al estadio y a la historia.
Se dice que el presidente del Villarreal está muy molesto por la cancelación, Pero porque había mucho dinero en juego. Y es lógico desde un punto de vista empresarial. Pero no todo se reduce a ingresos. Hay valores, hay cultura, hay historia. Y el fútbol, aunque a veces lo olvidemos, es de los aficionados, no de los despachos.
Algunos, como siempre, han intentado reducir el debate al binomio Real Madrid vs Barcelona, como si todo se tratara de una guerra entre los grandes. Nada más lejos de la realidad. Esto no va de camisetas, va de principios. No importa si eres culé, merengue o del Cádiz, si amas el fútbol, no puedes estar a favor de que se lo lleven fuera.
La respuesta de Javier Tebas no se ha hecho esperar. Afirmó: “Se apela a la integridad de la competición desde quienes llevan años cuestionándola, presionando a árbitros y gobiernos, utilizando presión política…”. Declaraciones que rozan lo absurdo, sobre todo porque aquí no se trata de conspiraciones, sino de una protesta legítima de los jugadores y de una gran parte de la afición.
Lo verdaderamente vergonzoso sería seguir normalizando que un partido de La Liga se juegue a miles de kilómetros de distancia, solo por beneficios económicos. Que el Real Madrid estuviera de acuerdo o no es irrelevante. Lo que importa es que los futbolistas se plantaron, y que muchos aficionados, como yo y sin ser del Real Madrid estamos en contra de este tipo de operaciones que convierten el fútbol en un negocio desalmado.
Y sí, es precisamente por este tipo de decisiones, como lo de Miami, que tantos años se viene cuestionando la dirección de nuestra competición. No es una conspiración, es simplemente una reacción natural cuando el aficionado ve cómo su fútbol se convierte en un producto cada vez más lejano.





