Alavés vs Atlético de Madrid empate.
El partido entre Alavés y Atlético de Madrid terminó con un empate 1-1 que dejó más preguntas que respuestas, especialmente en lo que respecta a la actuación arbitral. Un encuentro marcado por la falta de brillo futbolístico y decisiones arbitrales que, una vez más, dejan la sensación de que el reglamento solo se aplica cuando conviene y según el escudo que se lleva en el pecho.
El gol del Atlético de Madrid, que abrió el marcador, debió haber sido anulado por un claro fuera de juego. Sin embargo, ni el árbitro ni el VAR hicieron algo al respecto. Todo apunta a que, en ese momento, los monitores del VAR estaban apagados… o simplemente la jugada no merecía revisión porque no involucraba ni al Real Madrid ni al Barcelona.
Posteriormente, el Alavés consiguió empatar gracias a un penalti que dejó muchas dudas, pero al menos el colegiado se aseguró de que el marcador no quedara en blanco. Y es que, siendo sinceros, el encuentro fue infumable, sin ritmo ni intensidad. De no ser por esos goles polémicos, el resultado natural habría sido un gris 0-0.
Atlético en reconstrucción… ¿eterna?
El Atlético de Madrid sigue en construcción, pero esa obra parece no tener fin. Jugadores como Sørloth fallaron ocasiones clarísimas, mientras que Griezmann, quien la temporada pasada parecía más un turista que un líder en el campo, continúa en la misma línea. Aun así, no faltará quien le renueve el contrato y lo llene de elogios.
Koke, mas de lo mismo, pero el discurso se repite: “Es del Atlético, hay que apoyarlo”. Y lo mismo con Simeone, que por más que se agradezca lo que ha dado al club, cada vez convence a menos aficionados. Su estilo parece no tener respuesta para un equipo que, más que luchar por entrar en Champions, da la impresión de que estará peleando por no hundirse en la tabla.
Amar al Atlético de Madrid no debe estar reñido con la autocrítica ni con la exigencia. No se puede aplaudir siempre que se empata o se pierde, no se puede seguir celebrando solo la entrega cuando se ve que el equipo se apaga jornada tras jornada. Si no se reacciona pronto, esta temporada puede convertirse en una decepción peor.





