Entre la pasión y la lógica: El Atlético de Madrid y la fantasía de los “y si…”
El fútbol es emoción, es pasión, es sentimiento… pero también es realidad. Y hay momentos en los que uno no puede evitar preguntarse cómo es posible que, incluso entre los verdaderos amantes del deporte rey, se sigan escuchando frases vacías de lógica como “El Atlético de Madrid no ganó porque el balón no entró”. ¿De verdad?
Esa afirmación, por sencilla que parezca, esconde una visión demasiado romántica y superficial del juego. El fútbol no se mide por suposiciones, sino por hechos. El balón no entró porque no se supo definir, porque el rival supo defender, porque el planteamiento táctico falló o simplemente porque el destino quiso otra cosa. Pero no ganó. Y punto.
Cada vez que escucho a alguien justificar un mal resultado del Atlético de Madrid con un “si el balón hubiera entrado…”, me vienen a la cabeza recuerdos tan dolorosos como reales. La final de la Champions en 2014, por ejemplo. Aquel minuto 93 donde Sergio Ramos cambió la historia con un cabezazo eterno. Sí, si no lo hubiera metido, el Atleti sería campeón de Europa. Pero lo metió. Y no lo somos.
O en 2016, cuando Griezmann falló ese penalti decisivo, y volvimos a quedarnos a las puertas de la gloria. Sí, si lo hubiera metido, quizá habríamos levantado la copa. Pero no ocurrió. Y ese es el problema el fútbol no se juega en el universo paralelo de los “y si”, sino en los 90 minutos (o más) de realidad pura y dura.
Hay que dejar de construir castillos de arena sobre la arena del “hubiera”, porque eso solo sirve para alimentar excusas y tapar errores. El Atlético de Madrid, como cualquier gran equipo, debe mirar de frente a sus fallos y corregirlos, no justificar sus derrotas con teorías de ficción.
Entiendo la pasión, comprendo el dolor de la derrota. Pero defender lo indefendible solo nos aleja de la autocrítica necesaria para crecer. No ganamos porque no fuimos mejores. Así de sencillo. El día que empecemos a aceptar la verdad sin adornarla con fantasías, ese día estaremos más cerca de volver a ser campeones.





