El Clásico dejó claro que, si el Real Madrid tenía alguna mínima opción de ganar la liga, esa esperanza se desvaneció con la derrota. El Barcelona, por su parte, tenía una temporada tan sólida que parecía casi imposible que dejara escapar el título. El Real Madrid ha vivido una temporada de auténtico naufragio. Fue eliminado de la Champions League, perdió la final de la Copa del Rey ante su máximo rival y, ahora, la liga ya está definitivamente fuera de su alcance. Matemáticamente, todavía podría conseguirla, pero sería muy difícil. Para colmo, perdió los cuatro enfrentamientos directos con el Barcelona esta temporada.
Es cierto que el Madrid ha ganado la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental, pero en el club blanco no basta con esos títulos. La exigencia es máxima y la prueba de ello es que Carlo Ancelotti, uno de los mejores entrenadores del mundo y que ha hecho historia en el Real Madrid, se marchara para entrenar a Brasil. En su lugar, regresa Xabi Alonso, un exjugador que fue una pieza clave en la historia reciente del club. Este movimiento muestra claramente que en el Real Madrid, lo único que realmente vale es ganar La Liga y la Champions League. Si no consigues estos trofeos, no importa tu legado ni lo que hayas logrado, estás fuera. Es un club grande, destinado a la grandeza, pero esa grandeza viene con una presión abrumadora.
Vinícius Jr. no ha estado a la altura de su versión anterior esta temporada. Aunque ha dado algunas asistencias en el último Clásico, el equipo no ha ganado y, como suele pasar, se ha convertido en uno de los jugadores más señalados. Rodrygo, que el año pasado fue espectacular, ha tenido una caída brutal de rendimiento. Kylian Mbappé, aunque ha mostrado una mejoría a medida que avanza la temporada, todavía está lejos de ser el jugador que el Madrid necesita, y es que en este club solo importa levantar títulos. Por ello, ahora mismo hay muchos jugadores señalados para salir del equipo, ya que la exigencia en el Madrid es máxima y no se permite que el rendimiento decaiga.
En contraste, el Barcelona ha hecho una temporada impresionante. Al principio del curso, muchos no daban ni un duro por ellos, pero han acabado ganando tanto La Liga como la Copa del Rey, con un grupo de jóvenes que tienen una enorme hambre de títulos. Casi se meten en la final de la Champions League, algo que parecía improbable en un principio. Pedri, para mí, ha sido el jugador más destacado de la temporada para el Barcelona, demostrando un nivel impresionante. Raphinha, que también llegó a ser muy criticado, ha callado bocas con su gran rendimiento. Y Lewandowski, al que muchos llamaban «el abuelo» al inicio de la temporada, ha sido crucial en la consecución de estos títulos.
En cuanto a Lamine Yamal, aunque se le haya empezado a mencionar como un futuro Balón de Oro, creo que Pedri sigue siendo el jugador más destacado. Lamine, con solo 17 años, está demostrando un potencial impresionante, pero todavía le queda mucho por recorrer. Si sigue a este ritmo, no tengo dudas de que llegará lejos, pero hay que ir con calma. Además, he leído en varias ocasiones que el Barcelona no necesita refuerzos, pero en mi opinión, todos los equipos siempre necesitan actualizaciones y renovaciones. Hay jugadores en el Barcelona que no han dado la talla en ciertos momentos, pero el equipo ha sabido sacar adelante los partidos. No obstante, el día que el Barcelona falle, esos mismos jugadores que hoy están siendo tapados por los buenos resultados serán los primeros en ser señalados.





