El Real Madrid eliminado de la Copa del Rey un fracaso completo
El Real Madrid volvió a tropezar en una competición la Copa del Rey. Ayer perdió 3‑2 contra el Albacete fuera de casa, y guste o no, eso es un fracaso para un club de la dimensión del Madrid. No importa si el rival tiene mérito y lo tiene el Albacete jugó con orden, carácter y aprovechó sus momentos, la eliminación del Real Madrid en esta ronda no puede disfrazarse de otra cosa.
Algunos intentarán buscar explicaciones “positivas” que esto permitirá centrarse más en LaLiga, que ahora todo el foco está en la Champions… Pero la realidad es clara no llegar hasta la siguiente fase de la Copa del Rey es un golpe duro a la autoestima del club, de los jugadores y de la afición. Y más si se tiene en cuenta que esto sucede tras una semana complicada donde el equipo ya había perdido la Supercopa de España y como consecuencia había destituido a su entrenador.
Sí el Madrid ha cambiado de entrenador, Arbeloa tomó las riendas, y su estreno oficial no ha sido el deseado. Perder, quedar eliminado, no puede celebrarse como algo positivo en un club que aspira a todo. Porque en el Real Madrid la vara de medir es única si no ganas títulos, se considera fracaso.
Y no sirve argumentar que “el equipo lo dio todo” o que “no hay nada que reprochar”. Cuando te pones la camiseta del Real Madrid y representas ese escudo, el objetivo es ganar. Si te eliminan de la Copa, pierdes una oportunidad de título y de ritmo competitivo. Y eso es un fracaso rotundo.
Ahora, ¿qué queda por delante?
La Liga aún continúa, y matemáticamente todo puede pasar. Pero si uno mira la tabla y el rendimiento colectivo hasta ahora, la sensación es que el Madrid está fuera de la pelea real por el título. El Barcelona ha mostrado más estabilidad y consistencia, y salvo que ocurra un desplome serio de los azulgranas, parece encaminado a levantar la liga esta temporada.
La Champions League es otra historia. Aquí hay que tener contundencia, equilibrio y personalidad. Y si el sorteo cruzara al Madrid con un equipo inglés de alto nivel con intensidad, dinámica y pegada es muy probable que se quede fuera. La falta de solidez defensiva y la irregularidad colectiva dejan al equipo expuesto en competiciones donde cada detalle se paga caro.
Arbeloa empieza con mal pie, y en el Real Madrid no puedes permitirte empezar mal y continuar mal. El Bernabéu exige resultados, no paciencia ilimitada. Y en un club donde entrenadores como Vicente del Bosque, Ancelotti o Zidane fueron capaces de manejar grandes vestuarios, la figura del técnico importa, pero no es infalible. En el pasado ha habido experiencias donde jugadores han tenido más peso que el entrenador como cuando se discuten decisiones como hacer o no pasillos y ese tipo de dinámica complica aún más la autoridad del técnico.
Y es que en el Madrid sucede algo que no siempre se dice abiertamente el vestuario tiene peso, porque allí conviven figuras mundiales con egos, historia y carácter. En algunos momentos eso puede sumar, pero otras veces puede restar cuando la jerarquía no está claramente establecida o cuando las decisiones técnicas se interpretan como débiles o contradictorias.
- La eliminación ante el Albacete es un fracaso evidente.
- La Supercopa perdida y el cambio de entrenador ponen al proyecto en cuestión.
- La Liga parece enfocarse más del lado del Barça.
- La Champions puede ser un terreno implacable si no hay cohesión real.
Y mientras tanto, la sensación general no es de ilusión sino de preocupación por cómo y por qué el Madrid ha llegado a este punto. El Real Madrid no vive del pasado, ni de una camiseta que pesa más que el resultado, vive de ganar, y cada vez que no lo hace, aparece esa palabra que nadie quiere oír… fracaso.





