El Real Madrid venció con autoridad al Valencia por 4-0, en un partido donde el protagonismo recayó una vez más en Kylian Mbappé, que mostró un nivel altísimo, y en Vinicius, desequilibrante en cada acción. El conjunto blanco dominó de principio a fin a un Valencia que, lamentablemente, parece condenado a una lucha permanente por evitar el descenso. Hoy se encuentra en la parte baja de la tabla, y aunque nadie espera que gane a los grandes, al menos se le exige competir con dignidad, algo que en los últimos años se ha ido perdiendo.
Sin embargo, una vez terminado el encuentro, la conversación no giró en torno al buen juego del Madrid ni a su dominio. No. Lo que muchos destacaron fue el penalti señalado a favor del equipo blanco. Un penalti claro, justo y correctamente señalado, pero que volvió a encender la narrativa de “otro penalti para el Madrid”. Resulta frustrante. Porque cuando uno ve la repetición, se encuentra con lo evidente en el área, sin lugar a interpretaciones. Entonces, ¿de qué se quejan?
Es como si cada penalti a favor del Real Madrid fuera un escándalo por defecto, sin importar su legitimidad. Y uno se pregunta ¿de verdad hay tanto interés en desviar la atención del rendimiento del equipo para centrarse en un penalti correctamente sancionado? ¿No será que, al ver a un Madrid arrollador, algunos necesitan recurrir a cualquier argumento para restarle méritos?
Tal vez, para ciertos sectores, al Real Madrid no deberían pitarle penaltis. O directamente deberían desaparecer del reglamento cada vez que el conjunto blanco pisa el campo. Pero eso no tiene sentido. Si al Real Madrid se le pitan más penaltis, quizás sea porque es un equipo que juega al ataque, que pisa el área constantemente, que provoca errores en los defensores rivales. ¿O es que ahora también está prohibido atacar?
Y sí, podemos debatir sobre el VAR, sobre su uso y su inconsistencia, pero no cuando se trata de jugadas tan claras como la de ayer. Porque lo de anoche fue penalti, sin discusión. Y usarlo como excusa para menospreciar al equipo solo refleja una narrativa vacía, alimentada por la frustración de quienes no encuentran argumentos futbolísticos.
Lo preocupante no es que se hable del penalti. Lo preocupante es que se niegue la evidencia solo porque favorece al Real Madrid. Y si este equipo sigue en esta línea, jugando con firmeza, contundencia y calidad, no tengo dudas, será campeón de La Liga.





