El Mundial de Clubes 2025 se presenta como un torneo cargado de expectativa, con una edición renovada, más equipos y un formato más ambicioso que nunca. Para muchos, parece ser la tabla de salvación de una temporada que ha dejado mucho que desear para varios clubes grandes. Pero, más allá del espectáculo, hay un detalle que no pasa desapercibido: los campeones de las dos ligas más importantes del mundo no estarán presentes.
Ni el Liverpool, campeón de la Premier League, ni el FC Barcelona, flamante campeón de La Liga española, formarán parte del torneo. Su ausencia, sin duda, le resta prestigio y competitividad real a un campeonato que pretendía reunir a la élite mundial del fútbol. Por más que haya planteles brillantes y equipos históricos, el hecho de que los campeones de Inglaterra y España estén fuera pone en tela de juicio la verdadera magnitud del título.
Sí, hay grandes clubes: el Manchester City y el Chelsea por Inglaterra, Bayern Múnich y Borussia Dortmund de Alemania, el siempre poderoso Paris Saint-Germain, el Inter de Milán, la Juventus, el Atlético de Madrid… La lista no es corta, y la calidad está garantizada. Pero no es lo mismo sin Liverpool ni Barcelona.
La lista de equipos participantes incluye:
Europa (UEFA) – 12 equipos:
Manchester City, Chelsea, Bayern Múnich, Paris Saint-Germain, Borussia Dortmund, Inter de Milán, Atlético de Madrid, Juventus, Benfica, Porto, Salzburgo, más el campeón de la Champions 2024.
Sudamérica (CONMEBOL) – 6 equipos:
Palmeiras, Flamengo, Fluminense, Botafogo, River Plate, Boca Juniors.
África (CAF) – 4 equipos:
Al Ahly, Wydad Casablanca, Espérance de Tunis, Mamelodi Sundowns.
Asia (AFC) – 4 equipos:
Al Hilal, Urawa Red Diamonds, Al-Ain, Ulsan Hyundai.
Norteamérica y Centroamérica (CONCACAF) – 4 equipos:
Monterrey, Pachuca, Seattle Sounders, Inter Miami.
Oceanía (OFC) – 1 equipo:
Auckland City.
Anfitrión (EE.UU.):
Inter Miami, en calidad de club local.
Son nombres importantes, sin duda. Equipos históricos, estrellas globales, clubes con enormes masas de seguidores. Pero hay algo que falta. Ese sabor de grandeza absoluta que solo los verdaderos campeones pueden aportar. Y sin Liverpool ni Barcelona, el torneo pierde parte de esa esencia.
Y no, no se trata de restarle mérito al campeón que surja de este Mundial de Clubes. Pero si, por ejemplo, el Real Madrid lo gana, como muchos anticipan, no se puede considerar que “salva la temporada”. El club blanco ha fallado en sus tres grandes objetivos: La Liga, la Copa del Rey y la Champions League. ¿Un Mundial de Clubes puede compensar eso? Para mí, no.
Y menos aún debería tener un peso tan determinante en la carrera por el Balón de Oro. Si bien Kylian Mbappé es un jugador descomunal, no creo que ganar este torneo (sin los grandes campeones presentes) sea argumento suficiente para colocarlo en la cima del fútbol mundial este año. El Balón de Oro no debería ser un premio al marketing ni a la camiseta que uno viste, sino al rendimiento real y sostenido en las competiciones más exigentes.
Veremos quién se lleva el título. El Mundial de Clubes será, sin duda, un evento atractivo. Pero mientras falten los verdaderos campeones, su brillo será siempre parcial.





