Ha comenzado la campaña del Balón de Oro y, como ya es costumbre, viene acompañada de mucho marketing y espectáculo mediático. Sin embargo, cuesta ilusionarse como en la era dorada de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Aquellos años marcaron un estándar tan alto que, hoy por hoy, los nombres que suenan parecen no estar a la altura de lo que alguna vez significó este galardón.
En España, el principal candidato del Real Madrid es Kylian Mbappé, quien ha cerrado la temporada como Pichichi de La Liga con 29 goles. Un registro importante, sin duda, pero insuficiente si no va acompañado de títulos relevantes. Mbappé no ha conquistado ni la Liga, ni la Copa del Rey, ni la Champions. A pesar de su talento, parece que su candidatura depende más de su nombre y del marketing que lo rodea que de un rendimiento globalmente decisivo.
Del lado del FC Barcelona aparece Lamine Yamal, un joven de tan solo 17 años que ha maravillado a todos. Sus números en La Liga 2025 son buenos: 34 partidos, 9 goles y 13 asistencias. Además, ha tenido actuaciones brillantes, como la que firmó ante el Inter. Sin embargo, hay que ser prudentes. Es un futbolista con un potencial descomunal, pero aún en desarrollo. Lo que hace sobre el campo muchas veces acaba sin impacto directo, y aunque su juventud lo hace aún más valioso, todavía no debería estar al nivel de los grandes favoritos.
Si nos guiamos por rendimiento real a lo largo de la temporada y no por la repercusión mediática, hay otros nombres que deben estar en la conversación. Pedri, por ejemplo, ha hecho una temporada tremenda, siendo el cerebro del Barça campeón de Liga y Copa. Raphinha también ha brillado, con influencia directa en partidos importantes y regularidad notable. Ambos han sido fundamentales en los títulos del equipo culé, y su impacto colectivo es más alto que el de Lamine o Mbappé.
Fuera de España, un nombre empieza a sonar con fuerza: Ousmane Dembélé. El jugador del PSG ha tenido una temporada extraordinaria. Ha conquistado la Ligue 1, la Copa de Francia, y está cerca de llevar a su equipo a la ansiada Champions League, un título que el PSG aún no ha ganado y que podría cambiar el destino del Balón de Oro. Si logran el triplete, Dembélé será sin duda uno de los grandes candidatos.
Otro jugador que merece estar en la pelea es Lautaro Martínez. El delantero del Inter ha tenido una campaña brillante tanto en Serie A como en Europa. Su capacidad goleadora y su impacto en el juego colectivo lo colocan como uno de los nombres fuertes para esta edición. Mohamed Salah también ha tenido un gran año con el Liverpool. Aunque tal vez con menos focos mediáticos, su nivel ha sido constante y su influencia en los resultados es indiscutible.
Comparar esta temporada con la de Vinícius Jr. del año pasado puede parecer injusto. En 2024, Vinícius tuvo actuaciones memorables y estaba en la cima del rendimiento individual. Pero no hay que olvidar que el Balón de Oro no solo mide goles y asistencias: los títulos internacionales como la Eurocopa y la Copa América también pesarán en la balanza.
En resumen, Lamine Yamal y Kylian Mbappé están en el camino correcto para ganar un Balón de Oro en el futuro, especialmente porque ya están en clubes donde esa posibilidad es más realista. Pero si hoy se evalúa la temporada con justicia, Pedri, Raphinha, Dembélé, Lautaro Martínez parecen estar por delante. Lamine es brillante, pero hay que llevarlo con calma: tiene solo 17 años y un futuro enorme por delante.





