El Real Madrid de Mourinho empieza la Liga, pero a mí me deja las mismas dudas
Ayer jugó el Real Madrid de Mourinho contra el Espanyol y no sé qué sensaciones habrá dejado entre el madridismo, pero personalmente me recordó demasiado al equipo de la temporada pasada.
El Real Madrid tiene una delantera que asusta a cualquiera. Tener arriba a futbolistas como Vinícius y Kylian Mbappé significa disponer de dos jugadores capaces de decidir prácticamente cualquier partido.
Pero precisamente ahí está para mí el problema.
No puedes pretender que todos los partidos los resuelvan las individualidades.
Puedes tener a dos de los mejores atacantes del mundo, pero si cada uno intenta hacer la guerra por su cuenta y el equipo no funciona colectivamente, llegará un momento en el que el talento individual no será suficiente.
Muchas estrellas, pero poco equipo
Esa fue una de las sensaciones que me dejó el partido.
Mbappé lo intentó muchísimo, pero también se equivocó bastante. Vinícius tiene una capacidad enorme para romper partidos, pero demasiadas veces da la sensación de que los futbolistas de arriba quieren solucionar la jugada ellos solos.
Y el fútbol no funciona así.
Puedes ganar determinados encuentros porque tienes jugadores extraordinarios. De hecho, seguramente el Madrid ganará muchos partidos precisamente por eso.
Pero cuando llegue la Champions y tengas delante a los mejores equipos de Europa, necesitarás algo más.
Necesitarás jugar como un equipo.
Ayer pasaban los minutos y el Madrid no conseguía generar ocasiones con la claridad que cabría esperar de una plantilla semejante. Y cuando conseguía llegar a posiciones peligrosas, demasiadas jugadas terminaban estropeándose por una mala decisión, un regate innecesario o por intentar finalizar individualmente cuando existía una opción mejor.
El resultado llegó, pero las dudas permanecen
Y aquí está la diferencia entre mirar solamente el marcador y analizar las sensaciones.
Puedes ganar un partido en el minuto 90 y llevarte los tres puntos.
Perfecto.
Pero eso no significa necesariamente que hayas jugado bien.
El resultado puede esconder problemas durante algunas semanas, pero una temporada es larguísima. Si el Madrid pretende competir por Liga y Champions, Mourinho tendrá que conseguir que todas esas estrellas entiendan que el escudo está por encima de cualquier nombre.
Porque para mí ese es uno de los mayores retos que tiene este equipo.
Hay muchísimo talento.
Quizá demasiado ego.
Y cuando tienes un vestuario lleno de estrellas, el entrenador necesita conseguir algo tremendamente complicado: que futbolistas acostumbrados a ser protagonistas acepten trabajar para los demás.
Mourinho tiene un reto enorme
Nadie puede discutir la trayectoria de Mourinho.
Es un entrenador con personalidad, experiencia y títulos suficientes para saber perfectamente lo que significa gestionar un vestuario lleno de estrellas.
Pero también creo que este Real Madrid puede convertirse en uno de los mayores desafíos de su carrera.
Porque no basta con colocar a los mejores sobre el campo.
Tiene que conseguir que jueguen juntos.
Y después de esta primera jornada, personalmente todavía no veo ese cambio.
Evidentemente estamos hablando del primer partido de Liga. Sería absurdo sentenciar un proyecto después de 90 minutos y Mourinho necesita tiempo para imponer sus ideas.
Pero las primeras sensaciones me recuerdan demasiado a problemas que el Madrid ya arrastraba.
Mbappé y Vinícius tienen que aprender a necesitarse
Especialmente me fijaría en la relación entre Mbappé y Vinícius.
Individualmente son extraordinarios.
Pero el verdadero salto del Madrid llegará cuando dejen de parecer dos estrellas intentando ganar el partido y empiecen a parecer dos compañeros intentando ganarlo juntos.
Pasarse el balón cuando el otro está mejor colocado.
Crear espacios para el compañero.
Aceptar que algunas veces uno tendrá que brillar menos para que el equipo brille más.
Eso también diferencia a los grandes futbolistas de los grandes equipos.
El Madrid necesita un equipo, no once estrellas
Mi sensación después de esta primera jornada es que el Real Madrid ha cambiado nombres, entrenador e ilusiones, pero todavía no ha solucionado su principal problema.
Tiene posiblemente una de las mejores plantillas del mundo.
Tiene jugadores capaces de ganar un partido prácticamente solos.
Y tiene un entrenador que sabe perfectamente lo que significa ganar.
Ahora falta lo más importante:
convertir todas esas individualidades en un equipo.
Porque las estrellas pueden ganar partidos.
Pero para ganar una Liga o levantar una Champions necesitas algo más.
Necesitas que cuando uno falle aparezca el compañero.
Necesitas sacrificio.
Necesitas solidaridad.
Y, sobre todo, necesitas que todos entiendan que ningún jugador, por muy bueno que sea, está por encima de la camiseta del Real Madrid.
Es solamente la primera jornada y queda muchísimo fútbol. Pero si Mbappé y Vinícius no aprenden a jugar el uno para el otro y Mourinho no consigue controlar los egos, tengo la sensación de que el Madrid podría volver a encontrarse con los mismos problemas de la temporada pasada.




