Lamine Yamal y el Balón de Oro ¿por qué no puede decir que cree merecerlo?
Lamine Yamal dice que cree que merece el Balón de Oro y mi pregunta es muy sencilla ¿por qué no puede pensarlo y decirlo? Podemos estar de acuerdo o no con él, podemos considerar que otro futbolista ha hecho más méritos, pero tampoco me parece ninguna locura que Lamine crea que tiene argumentos para ganarlo después de la temporada que ha realizado.
Ha ganado la Liga, la Supercopa de España y también el Mundial con España. Es cierto que, personalmente, creo que en el Mundial no vimos al mejor Lamine Yamal. Esperaba bastante más de él individualmente y hubo otros jugadores de la selección que tuvieron más impacto durante el torneo. Pero tampoco podemos analizar toda su temporada únicamente por lo sucedido en el Mundial. En la Liga española, para mí, Lamine ha sido uno de los mejores, si no el mejor, y ha tenido un peso enorme en el Barcelona.
Por eso me sorprende que cuando dice que considera que merece el Balón de Oro inmediatamente aparezcan palabras como «ego», «prepotencia» o «falta de humildad». ¿Qué queremos exactamente de un futbolista? ¿Que aspire a ser el mejor del mundo pero que públicamente diga que no cree merecerlo?
Aquí además veo una curiosa contradicción con lo que vivimos durante tantos años con Messi y Cristiano Ronaldo.
Antes Messi era «falsa humildad» y Cristiano era «ego» ahora parece que hemos cambiado los papeles
Lionel Messi tenía una personalidad completamente diferente. Normalmente era mucho más prudente delante de los medios, medía muchísimo sus palabras y evitaba muchas polémicas. Y aun así, durante años hubo aficionados que hablaban de una supuesta «falsa humildad». Es decir, cuando un jugador era prudente también se encontraba una manera de criticarlo.
Con Cristiano Ronaldo ocurría prácticamente lo contrario. Cristiano nunca escondió su ambición. Si pensaba que era el mejor, lo decía. Si quería ganar el Balón de Oro, lo decía. Si confiaba en sus capacidades, tampoco tenía demasiado problema en demostrarlo públicamente. Y precisamente por eso durante años recibió críticas por su ego y por su personalidad.
Ahora tengo la sensación de que la historia se ha dado la vuelta con Lamine Yamal.
Lamine evidentemente no tiene la personalidad de Messi. Es mucho más directo, más atrevido y bastante menos prudente cuando habla. Si piensa algo, muchas veces lo dice. Eso puede gustarte más o menos, pero forma parte de su personalidad.
Y precisamente en ese aspecto quizá tenga algo más de Cristiano que de Messi.
No estoy hablando de su nivel futbolístico, sino de su carácter público. Lamine parece disfrutar de la presión, no tiene demasiado miedo a entrar en polémicas y tampoco parece preocupado por caerle bien a todo el mundo.
Lamine ya nos ha demostrado que no tiene pelos en la lengua
No es algo nuevo. Ya hemos visto a Lamine realizar declaraciones atrevidas antes de partidos importantes, responder a rivales y entrar en polémicas relacionadas con el Real Madrid. Algunas veces puede acertar y otras puede pasarse de frenada. Personalmente, tampoco voy a defender absolutamente todo lo que diga simplemente porque sea un grandísimo futbolista.
Pero hay algo evidente: Lamine Yamal no tiene pelos en la lengua.
Es atrevido dentro del campo y también fuera.
Cuando recibe el balón intenta cosas que otros jugadores ni siquiera se plantearían. Y cuando tiene un micrófono delante tampoco parece tener demasiado miedo a decir lo que piensa.
¿Eso significa que sea mejor? No.
¿Significa que merece automáticamente el Balón de Oro? Tampoco.
Simplemente significa que esa es su personalidad.
Ya no estamos en la época Messi-Cristiano
También creo que tenemos que empezar a separar definitivamente esta nueva generación de la época de Messi y Cristiano Ronaldo.
Durante más de una década vivimos una rivalidad prácticamente irrepetible. Ahora algunos quieren construir rápidamente una nueva historia alrededor de Lamine Yamal y Kylian Mbappé, pero personalmente creo que todavía estamos muy lejos de aquello.
Lamine es extraordinario. Mbappé también es un futbolista espectacular. Pero, para mí, Messi y Cristiano Ronaldo están todavía varios escalones por encima de los dos si hablamos de lo que demostraron individualmente durante tantos años.
No necesitamos convertir a Lamine en el nuevo Messi ni a Mbappé en el nuevo Cristiano para disfrutar de ellos.
Son futbolistas diferentes y pertenecen a otra época.
¿Tiene argumentos Lamine para pedir el Balón de Oro? Para mí, sí
Y aquí regreso al principio. Si Lamine considera que merece el Balón de Oro, ¿por qué tendría que esconderlo?
Ha ganado títulos importantes, ha sido decisivo durante la temporada y tiene argumentos deportivos para estar en la conversación. Otra cuestión completamente diferente es decidir si finalmente ha sido el mejor jugador del año.
Yo mismo tengo dudas sobre algunos aspectos de su temporada. Creo que su Mundial pudo ser bastante mejor y tampoco considero que haya alcanzado todavía ese nivel individual extraordinario que vimos en los mejores años de Messi o Cristiano.
Pero una cosa no contradice la otra.
Puedes pensar que Lamine todavía tiene muchísimo que mejorar y, al mismo tiempo, reconocer que tiene argumentos para luchar por el Balón de Oro.
Además, tiene 19 años. Prefiero un futbolista joven que quiera comerse el mundo, que aspire a ser el mejor y que no tenga miedo a competir contra nadie, antes que uno que se conforme con lo conseguido.
Luego tendrá que demostrarlo sobre el césped.
Porque las palabras pueden crear titulares, pero los Balones de Oro se defienden jugando.
Este es Lamine Yamal, para bien y para mal
Creo que tendremos que acostumbrarnos. Lamine no va a convertirse de repente en Messi delante de los micrófonos. Messi era mucho más reservado y prudente. Lamine parece tener otro carácter.
Probablemente se equivocará alguna vez. Seguramente alguna declaración suya generará polémica. Habrá aficionados que lo consideren arrogante y otros que simplemente vean a un futbolista tremendamente seguro de sí mismo.
Pero ese es Lamine Yamal.
Atrevido con el balón, atrevido delante de un rival y atrevido cuando habla.
Y si después de ganar la Liga, la Supercopa y el Mundial considera que merece el Balón de Oro, puede decirlo. Después podremos debatir si realmente lo merece o si otro jugador ha sido mejor.
Una cosa es tener ego y otra muy diferente tener ambición. Lamine cree que puede ser el mejor del mundo y no tiene ningún problema en decirlo. Ahora le corresponde al terreno de juego decidir si tiene razón.




